| Español | Inglés | Foro | Chat | Visitas |
  Contenido      
 














 Para orar
 Testimonios
 Poemario
 Fotogramas
 Diarios




 

"así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié"

Isaías 55:11




DOMINGO 11 DE ENERO DE 2009

TEMA: 
UNGIDO POR DIOS CON LA FUERZA DEL ESPIRITU SANTO

Lecturas bíblicas: 

Salmo 45:7- 9
Isaías 42:1 -7
Hechos10: 34 - 38

Texto: San Marcos1:4 - 11

INTRODUCCIÓN

La participación en la muerte y en la resurrección de Cristo es el significado central del bautismo: El bautismo que el mismo Jesús recibió, nos da la clave para una comprensión común. Este bautismo comenzó con la aceptación por Cristo de la solidaridad con los pecadores, cuando fue bautizado en el Jordán y tomo Cristo el camino del servidor sufriente a través de su pasión, muerte y resurrección. El espíritu que vino sobre Jesús en su bautismo, viene sobre la iglesia y une al pueblo de Dios con Cristo, en su muerte y resurrección, por medio de la acción bautismal. Nuestro bautismo nos une con Cristo que ha tomado sobre si nuestros pecados y los del mundo entero, para que sean perdonados y borrados, nos abre a la vida nueva. (Tomado de: Pastoral de sacramentos)

I. EL MENSAJE DEL TEXTO BÍBLICO

En los textos de Isaías y Hechos, nos relatan sobre la profecía y el cumplimiento del siervo sufriente, los cuales se deben tener muy en cuenta para nuestra reflexión donde prima sobre todo, LA JUSTICIA.

El evangelista Marcos pone de manifiesto la experiencia del bautismo donde es ungido Jesús por el Espíritu Santo, donde el Padre   lo   proclama   como   el  Hijo  amado,  el elegido de esta

manera revela su identidad a través de la unción, podía ser Ungido el Mesías al estilo de los antiguos reyes o sacerdotes eso es lo que esperaba el pueblo. Pero el Espíritu de Dios mueve a Jesús en otra dirección, Ungido para volcarse sobre las dolencias y miserias humanas, para dar a conocer la misericordia de Dios, para combatir contra las fuerzas del mal, para traer vida, justicia, paz y libertad y sobre todo para hacer presente el Reino de Dios.

Está claro que el ministerio de Juan era poderosamente eficaz, porque acudían a escucharle y a someterse a su bautismo, porque era un hombre que vivía su mensaje, por eso que la gente prestaba atención a un hombre así. Cuando Juan convocó al pueblo al arrepentirme estaba invitando a una decisión que todos sabían en lo más íntimo de su corazón que debían hacer.

Su mensaje era eficaz porque señalaba a algo y a alguien más allá de sí mismo. Le decía a la gente que si bautismo los empapaba de agua, pero el que venía lo empapa del Espíritu Santo; y mientras el agua podía limpiar el cuerpo de una persona, el Espíritu Santo podía limpiar su vida interior y corazón.

II. DESAFIOS PASTORALES

Nosotros/as los/as creyentes en Cristo Jesús, también fuimos bautizados, y al pasar por las aguas, somos parte de los muchos llamados a través de esta experiencia y fuimos UNGIDOS por el Espíritu para servir y hacer el bien, y continuar la obra liberadora de Cristo construyendo y haciendo más presente el reino de Dios en la tierra.

Sin embargo, nuestro bautismo no parece haber sido una unción por el Espíritu, sino un simple acto social, ni nos distingue, ni nos identifica, no es esa la marca o el sello del bautismo que nos habla la Iglesia.

La interrogante es queridos hermanos y hermanas, ¿fuimos realmente ungidos por el  Espíritu de  Dios?,  si es  así,  pues nos
pondremos a trabajar, para lo que fuimos llamados en servir y hacer el bien.

CONCLUSIÓN

Si el propósito de Juan era no ocupar él mismo el centro de la escena, sino tratar de poner a las personas en contacto con Uno que era más grande y poderoso que él. Y la gente le escuchaba porque él no se señalaba a sí mismo, sino al que todas las personas necesitaban.

Ahora vayamos reflejando a ese UNGIDO a través de nuestra vida diaria. Amén.

 

© Eduardo Chuquimia Apomayta 
Iglesia “San Lucas” Dto. Norte “A”
La Paz – Bolivia, 2008

 

 

0 - 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10
11
- 12 - 13 - 14 - 15 - 16 - 17 - 18

 


IGLESIA EVANGELICA METODISTA EN BOLIVIA
Calle: Landaeta # 423 / Casilla: 356 - 8347 / Telf.: 2491628 - 2491679 / Fax: 2484820 / La Paz - Bolivia