| Español | Inglés | Foro | Chat | Visitas |
  Contenido      
 














 Para orar
 Testimonios
 Poemario
 Fotogramas
 Diarios




 

"así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié"

Isaías 55:11




DOMINGO 08 DE MARZO DE 2009

TEMA: 
PONER LA MIRA EN EL PLAN DE DIOS

Lecturas bíblicas: 

Salmo 115:1,9-18
Génesis 28:10-17
Romanos 5:1-11

Texto: Marcos 8:31-38

INTRODUCCIÓN

Hermanos y hermanas, el texto señalado para hoy domingo, es bastante desafiante y duro de comprender, porque nos llama a poner la mira en el Plan de Dios.

Estamos llamados/as a reflexionar sobre cómo debe ser un cristiano o una cristiana, porque en estos tiempos se necesita mayor compromiso con la iglesia que es el cuerpo de Cristo y donde todos/as somos miembros que debemos cumplir con nuestra vocación. Debemos también estar comprometidos  con el pueblo para caminar lado a lado con el sufriente, con los marginados, con los pobres y construir un mundo digno donde todos podamos vivir como hijos/as de Dios.

I. EL MENSAJE DEL TEXTO BÍBLICO

Si leemos unos versículos antes de esta porción señalada, veremos a Pedro quien acaba de reconocer a Jesús como Mesías y le dijo: “Tú eres el Cristo” – en ungido de Dios. Y Jesús, ahora les enseña “que el Hijo del Hombre padecer mucho y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas y ser muerto…”

Al escuchar esto, Pedro le expone a Jesús a la tentación, por eso que quiere inducir a negar la soberanía de Dios sobre la vida en el mundo. Jesús, reprendió duramente a Pedro con palabras claves para entender la misión de los discípulos en el mundo.

“Si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”.  Cada uno para salvar su vida debe cargar con su cruz y seguir a Jesús. El que no carga con su cruz para salvar su vida la perderá por haber seguido su propio proyecto. La única manera de salvar la vida es perdiéndola por causa de Cristo y su mensaje de salvación.

Vs. 36-37. “Porque ¿qué aprovechará  al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?”. Sabemos muy bien que hay algunas cosas que se pierden si se guardan, y se conservan si se usan. Eso pasa con cualquier talento que se posea. Si se usa, se desarrolla y se convierte en algo más grande. Si se deja de usar, acaba por perderse. Así sucede con la vida.

Dios nos ha dado la vida para gastarla, y no para conservarla. Si vivimos con mucho cuidado, pensando siempre en primer lugar en nuestro propio provecho, facilidad, comodidad y seguridad; si nuestro único propósito en la vida es prolongarla lo más posible, manteniéndola libre de problemas lo más posible; si no realizamos ningún esfuerzo nada más que en provecho propio, estamos perdiendo la vida todo el tiempo. Pero si empleamos la vida en beneficio de los demás, si nos olvidamos de la salud y del tiempo y de la riqueza y de la comodidad en nuestro deseo de hacer algo por Jesús y por las demás personas por las que Cristo murió, estamos ganando la vida todo el tiempo.

¿Cómo hubiéramos estado si los médicos, los hombres de ciencia y los inventores no hubieran estado dispuestos a hacer experimentos arriesgados muchas veces con su propia vida? ¿Qué pasaría si todas las madres se negaran a correr el riesgo de traer un hijo al mundo? La misma esencia de la vida consiste en arriesgarla, en utilizarla, no en salvarla y ahorrarla. Es verdad que este es el camino de la fatiga, del agotamiento, del darse hasta lo último, pero es mejor siempre quemarse que oxidarse, porque ese es el camino que conduce a la felicidad y a Dios.

Vs. 38. “Porque se avergonzare de mí y de mis palabras… el Hijo del hombre se avergonzará también de él…” Jesús dice  que el cristiano se encuentra en un mundo difícil y hostil en este tiempo. Si alguien se avergüenza en tales condiciones de mostrarse cristiano, si tiene miedo de manifestar de qué lado está, no puede esperar obtener un puesto de honor cuando venga el Rey.

II. DESAFÍOS PASTORALES

El tentador no tiene armas más eficaces que cuando usa la voz de los que nos aman y amamos, que creen que no buscan sino nuestro bien. Eso fue lo que le sucedió a Jesús aquel día; por eso su respuesta fue tan dura. Ni siquiera la voz suplicante del amor debe silenciar en nosotros la imperiosa voz de Dios.

Jesús nunca trató de seducir a nadie a unírsele ofreciendo un camino fácil; trató de desafiar, de despertar la fuerza durmiente en sus vidas con el ofrecimiento de un camino que ningún otro podría igualar en altura y dureza. Él no había venido a hacer la vida más fácil, sino a hacer a los hombres grandes.

El mensaje de Jesús de “olvidarse de uno mismo”, abandonar este espíritu del éxito personal individual, es un verdadero desafío en medio de esta forma de vida tan globalmente individualizada en la que vivimos. El desafío es la comunión de los santos en un mismo Espíritu con el Resucitado que trajo la salvación al mundo pero a costa de “morir” y “perder” la lógica de los éxitos del deseo personal. La única manera de salvar la vida es perdiéndola por causa de Cristo y su mensaje de salvación.

CONCLUSIÓN

El texto bíblico en el que se basa nuestra reflexión de hoy concluye con la promesa de Jesucristo que dice: “Les aseguro que algunos  de  los  que  están aquí presentes no morirán hastaque vean el reino de Dios llegar con poder” (Marcos 9,1). Dios nos acompañe con su palabra en nuestras preguntas y miedos para que en el dolor y la muerte, al cargar nuestra cruz, se nos revele el verdadero sentido de la vida ganada para el mundo por medio de Cristo.  

GASTARSE LA VIDA POR LOS DEMÁS*
(Luis Espinal Camps)

Jesucristo ha dicho:
Quien quiera economizar su vida, la perderá;
y quien la gaste por Mi, la recobrará en el vida eterna”.

Pero a nosotros nos da miedo gastar la vida,
entregarla sin reservas.
Un terrible instinto de conservación nos lleva hacia el egoísmo,
y nos atenaza cuando queremos jugarnos la vida.
Tenemos seguros por todas partes, para evitar los riesgos.
Y sobre todo está la cobardía...

Señor Jesucristo, nos da miedo gastar la vida.
Pero la vida Tú nos la has dado para gastarla;
no se la puede economizar en estéril egoísmo.
Gastar la vida es trabajar por los demás, aunque no paguen;
hacer un favor al que no va a devolver;
gastar la vida es lanzarse aún al fracaso,
si hace falta, sin falsas prudencias;
es quemar las naves en bien del prójimo.
Somos antorchas que solo tenemos sentido cuando nos quemamos;
solamente entonces seremos luz.

Líbranos de la prudencia cobarde,
la que nos hace evitar el sacrificio, y buscar la seguridad.
Gastar la vida no se hace con gestos ampulosos, y falsa teatralidad.
La vida se da sencillamente, sin publicidad,
como el agua de la vertiente, como la madre da el pecho al niño,
como el sudor humilde del sembrador.

Entrénanos, Señor, a lanzarnos a lo imposible,
porque detrás de lo imposible está tu gracia y tu presencia;
no podemos caer en el vacío.

El futuro es un enigma, nuestro camino se interna en la niebla;
pero queremos seguir dándonos,
porque Tú estás esperando en la noche,
con mil ojos llenos de lágrimas.  Amén
* Tomado de: Oraciones a quemarropa

Hermanos y hermanas, que ese Señor que vino al mundo y despojándose de su trono entró a nuestra vida, nos conduzca por su camino.

 

G. Ch. Y.
La Paz – Bolivia, 2008

 

 

0 - 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10
11
- 12 - 13 - 14 - 15 - 16 - 17 - 18

 


IGLESIA EVANGELICA METODISTA EN BOLIVIA
Calle: Landaeta # 423 / Casilla: 356 - 8347 / Telf.: 2491628 - 2491679 / Fax: 2484820 / La Paz - Bolivia